domingo, 30 de agosto de 2009

nuestr@ "botella" en el cielo

Alguna véz lo imaginé, quizá una pesadilla, un temor, pero nunca pensé que sería realidad, viernes 14 de agosto, 10:30 de la mañana suena mi celular, Nelson, hermano del padre de mis hijos dice" Felipe tuvo un accidente, 99% que esté fallecido"" .... Anda a buscar a los niños al colegio y quédate con ellos hasta que te confirme, fueron sus indicaciones.... estaba siendo en la realidad, estaba pasando ....era un sueño??....que rápido pasó ese día por la lluvia castigado, el mismo día 07:30 de la mañana había pasado a buscar a los niños para ir al colegio y fué la última vez que lo vieron, estaba alegre, se despidió de ellos y le dijo " váyanse los dos juntitos de la mano"..... y él se va .... esta vez sin retorno.... dejando en mis hijos éste último recuerdo. El fin de semana fué como vivir una película de la que no quieres ser protagonista pero todos sus cercanos, su familia, sus amigos, sus relaciones, estábamos viviéndolo, sufriéndolo, asumiéndolo. Mis hijos muy serenos, valientes, muy acompañados por su amigos del colegio, sus profesores, los apoderados...., la familia, que gran soporte para momentos como este, que valentía la de mis niños.
Felipe era "el botella" porque desde su temprana juventud salía a carretear con sus primos y amigos de más edad y siempre preguntaba "¿no habrá alguna botellita de ...?". Yo lo conocí en el matrimonio de una de mis primas, el año 1991, yo llegué acompañada pero mi compañero no me seguía en el baile, uno de mis mayores placeres, así es junto a otra prima sacamos a bailar a los amigos de su hermano, mi primo tb, ahí estaba Felipe, con su impecable terno negro, camisa en tonos violeta y corbata ad hoc, todo perfectamente combinado, bailamos , conversamos, era además primo del novio, agradable, alegre, pero él era muy joven,apenas se empinaba por los 21 y yo tenía 27 años. Terminó la fiesta y no nos volvimos a ver hasta que nos cruzamos en la calle y nos reconocimos apenas, algunos meses después aparece en mi oficina, junto con un colega de él, cliente nuestro, preguntando no sé qué... sin perder el tiempo me invitó a tomar once al centro ..... como era tan jovencito para mi, según yo, me daba pudor salir con públicamente con él , preferí que mejor fuéramos a mi casa. Comenzamos a salir y llenó mi monótona vida de alegría , juventud y carrete, buenos meses , años llenos de matices pero finalmente no podía llevar su ritmo, siempre he sido más bien de la casa, poco sociable por lo que tanta salida para mi eran grandes esfuerzos. La relación en pocos meses se tornó en convivencia por 8 años, al tercero de vivir juntos quedé embarazada de Matías, mi bebé prematuro que a los seis meses de gestación rompió la bolsa que lo cobijaba, y me tuve que ir directo al hospital durante 21 días sin moverme, cual encubadora para que nuestro pollito pudiera madurar y llegar a ser un bebé lo más crecido y desarrollado posible, antes de traerlo al mundo. Felipe se portó a la altura , me acompañó y se encargó de todos los trámites administrativo de mi hospitalización y la del niño hasta que llegó el día de volver con el bebé a casa....cuando miro sus fotos saliendo a buscarnos me doy cuenta lo jovencito que era pero asumió como el más maduro galán, nos turnábamos para darle su leche, para cuidarlo y para desvelarnos.... Matías era un bebé muy llorón....prematuro, de mucho cuidado pero juntos asumimos esta felíz tarea de cuidarlo y velar para que todo saliera bien, así fué creciendo y transformándose en un niñito robusto , alegre, juguetón y muy regalón. El año que Matías cumplió 2 años yo ya estaba con la Antonia en mi vientre, resultado de una calurosa tarde de febrero del año 1996, ella fué una bebé de término y nació de lo más saludable y robusta, tranquila para dormir, una señorita. Eran nuestro mayor tesoro compartido ,pero con el paso de los años Felipe necesitaba del carrete , del fútbol y de sus amigos, los niños crecían , saliámos con ellos pero empezó a primar el fútbol y la vida social , fines de semana en Viña con sus amigos y falta de tiempo para el resto, diferencias de caracteres muy notorias, violencia verbal que podía terminar en agresiones físicas, provocó que yo me alejara con los niños después de haber compartido 8 años. Al principio esta situación fué insostenible para él que reaccionó con mucha agresividad pero no había vuelta atrás, con los niños habíamos dejado una bonita casa, buen barrio, acogedora pero ya no era un hogar para vivir en armonía, teníamos que intentar tener una vida más tranquila.... muchos meses difíciles, de agresión verbal intensa hasta que terminó asumiéndolo y pudimos lograr una relación más llevadera para todos, nunca prohibí su entrada a mi casa y compartíamos mucho por los niños, sus reuniones de curso, sus paseos, cumpleaños, fiestas de fin de año, asaditos dieciocheros en la casa de sus papás,ceremonias de 1ra. comunión, en fin, los niños, por años siempre tuvieron la presencia física de Felipe y luego también entendieron que además de su amor por ellos también repartía su tiempo en el fútbol, los amigos y su intensa vida social, Felipe vivió su vida intensamente...la verdad, muchas veces, cuando andada tan apurado , yo le decía, "el que apurado vive, apurado muere", se impacientaba mucho si nos demorábamos en alguna actividad, siempre tenía algo que hacer y con el tiempo este "algo que hacer" primaba sobre todo lo demás. Traté siempre de que hicieran una costumbre el almuerzo del domingo con los niños , ellos tres, al principio se cumplía rigurosamente pero al final terminaba trayendo la comida para la casa ...que no era el objetivo, en fin..... quizá esta distancia que fué tomando con el tiempo, haga más llevadera su ausencia.
Sus funerales fueron casi como de una autoridad, fué despedido por mucha gente que repletó la iglesia, que lo lloró, que los despidió en el cementerio con gran emoción. Sus amigos lo lloraban con desconsuelo, no lo podían creer, al momento de partir lo hizo con su compañera de los últimos años, quién participaba con él de su vida social, quien lo quería y apoyaba en la actualidad...se fueron juntos, espero sinceramente Felipe que haya sido un consuelo para ti, ambos llenaron las primeras páginas de los diarios locales "su historia de amor", desconozco que tan real era pero sé que estaban juntos de hace años, mi hija bautizó a una de sus gatitas nuevas con el nombre de ella, "en recuerdo de mi papá". Felipe, todavía no asumo que ya no te veremos en este mundo pero tengo Fe que estarás felíz, me quedo con lo mejor de lo vivido, nuestros primeros años, con tu alegría (lo que no recuerdo"no sucedió") y en realidad me dejaste lo más preciado para una mujer , nuestros hijos. Que gran tesoro me diste Felipe y que bueno que hayas tenido una vida intensa porque me consuela saber que siempre hiciste lo que querías, que tus amigos te adoraban y que a tu manera fuiste felíz.

No hay comentarios: