... En un dìa "por la lluvia castigado" pensaba que recién transcurría un mes del otoño y sus días seguían matizados de angustia y temor ante una situación laboral incierta, tensa, dolorosa, de mucha desesperanza. El tiempo transcurría ya de forma rutinaria, angustiosa y rutinaria, sus hijos asitían normalmente al colegio, en su inocencia eran los que mejor se habían adaptado a su nueva vida y ciudad de residencia, vivían en un condomio de Departamentos, con amplias áreas verdes, pasillos limpios y luminosos, con otros niños con quienes compartir su juegos y andanzas. Ellos se veían felices, su madre continuaba viviendo para ellos en la soledad de su pieza, la televisión y sus vicios .... los reguladores de la soledad y tristeza de su alma, la convivencia con ella desde que ya de adultas volvieron a compartir un mismo techo, no era buena, no había gran comunicación, había dolores no resueltos, al principio del reencuentro eran dos desconocidas, después no ha sido mucho más pero para sus hijos era demasiado relevente su presencia, ella sentía que era una "vuelta de mano" de la vida. Su madre tenía 62 años, su salud no era mala pero la aquejaba una alergia a la piel que la tenía en constante agonía, una mujer de buena presencia, de buen sentido del humor y querendona de su nietos y sobrinos...no así de su hija....no había gestos de cariño entre ellas.
Un inesperado día trae a su puerta a una también inesperada amiga y a quine venía a remecer o mejor dicho a matizar ésta rutina del trabajo, los niños y la angustia por la sobrevivencia... a un hombre que recordaba perfectamente de hacía 10 ó 12 años, en que laboraba junto a ésta amiga en una empresa de Venta de intangibles. Un hombre para ella muy interesante pero distante... Buena presencia, sonrisa de conquistador, que la había inhibido ante él las veces que se cruzaron por casualidad en su lugar de trabajo. Él era uno de sus clientes, de esos que se mira, admira pero que luego se olvidaporque no se ocurriría asumirlo como parte de su vida jamás.
Pero, los años pasan y de repente lo tiene enfrente a la puerta de su propia casa, en una ciudad distinta a la que siempre vivió...... era como irreal, una situación que obviamente la sorprende, la altera, como que no le cuadra.... no puede ser.... Un hombre que admiró por su presencia desde tantos años está "ahí", igual de buen mozo ¡ regio en realidad! , la misma sonrisa pero ya más accesible, como que lo humaniza y le cae bien...la misma mirada conquistadora y coqueta de siempre. Sólo le incomoda que su amiga no le haya advertido de su visita..... para estar mejor presentada, era tarde, después del trabajo llegaba a ordenar su casa, compartir con los niños.... no estaba lo presentable que hubiera deseado para un encuentro de éste tipo, en medio de ésta incomodidad le comentan que él se trasladará a vivir a la ciudad y que anda en busca de un lugar donde vivir, quería conocer los departamentos para ver si se quedaba en el condominio.....
Pasó algún tiempo hasta que un buen día lo divisa dentro de su mismo hábitat.... pero ellos no son amigos, se ubican y no hay más acercamiento que un saludo leve, al pasar. Él está viviendo ahora a unos metros suyos, en otro edificio dentro del condominio, por su trabajo pasa poco en el lugar, ella se siente inquieta con la presencia... un hombre mayorcito, soltero , viviendo solo... No había preguntado mayores antecedentes y costaba creer en su soltería a esa edad, 52 años. Era muy varonil, sus canas le daban un atractivo adicional, se vestía bien, buena altura, su cuerpo acogedor... ¿ sería gay?.
Parece como un cuento pero ahí lo ve ir y venir en su auto, saludos al pasar....hasta que una tarde de día sábado, mientras ella compañaba a sus hijos en sus recorridos por los jardines, lo encuentra solo, al parecer se disponía a salir del recinto y se saluda, conversan.... todavía es lejano pero ya lo estaba conociendo algo más , lo sigue admirando pero disimula, es una situación extraña, le cuesta dirigirle la palabra, todavía se siente algo inhibida pero él le va dando más confianza, de trato agradable, suben a conocer su departamento y luego la invita a salir con sus hijos y su mamá a conocer la ciudad, sería la primera en cuatro meses que recorrerían la ciudad, van en su auto que es como él, de buen porte, distinguido, le encanta verlo conducir, seguro de si mismo, de lo que proyecta.... buen mozo como siempre lo encontró. Durante el paseo sólo quiere permanecer cerca de él pero los niños con su curiosidad no se lo permiten quieren verlo todo, recorrerlo todo, explorar, correr y casi no conversan pero se siente bien cerca de él. La tarde transcurre y el paseo llega a su fin aunque ella no quisiera que siga pasando el tiempo... ya le encanta, es más sencillo de lo que pensó y tiene gran sentido del humor, de grandes y sonoras carcajadas, un hombre que disfrutaba de la vida, si ya su apariencia le atraía , ahora de vecinos está encantada.
Regresan y como no quiere que se aleja lo invita a pasar pero él dice que no... pero que le gustaría salir en la noche con ella......
Había sido un día perfecto, disfrutado cual adolescente....da de comer a los niños, los baña temprano para poder también acostarlos temprano y que se duerman. Después de estos cuatro meses va a poder recorrer la ciudad también de noche y en la mejor de las compañías, finalmente la monotonía daba paso a un poco de luz en medio de tanta incertidumbre.
Salen, conversar, se ríen, él es un gozador de la vida, ha viajado por el mundo , se cuentan sus historias, bailan... ella se relaja, disfruta mucho de la música, una de sus pasiones es bailar y encontrar alguien que la acompañé es como demasiado perfecto, entretenido. Su alma necesitaba una inyección de optimismo y energía, fué el remedio preciso. Toda su vida era superar obstáculo tras obstáculo, barreras, caídas y sentía etapas de mucho agotamiento, estaba disfrutando de éste respiro. Sólo faltó bailar un ritmo lento para poder abrazarlo y sentir su cuerpo... ¿ era demasiado pedir?, siempre recibió lo que se le había podido o querido dar, por respeto quizá nunca exigió más pero ése día en él también había deseo y la besó. También para eso la tomó de sorpresa en medio de una conversación, de toda la gente, no es que estuvieran pendientes de ellos pero estaban rodeados de mesas con gente...pero en ese momento sólo pudo percatarse de él , de sentir su boca en la suya, explorando, deseando, disfrutando... quería alargar ése inesperado beso, ya no contaba nada, sus cuerpos incómodamente sentados, sus labios juntos, la atracción era evidente y recíproca, lo disfrutaban intensamente......
...ésta historia no termina aqui....

1 comentario:
ojjjjjjjjjjj.. ta muy entrete en asunto!! sabes que había olvidado el episodio en otra ciudad!! la memoria es muy debil.
lo mejor de todo es ver que estas sensaciones no pasan por la edad, sino por la piel y lo que esto nos provoca.. osea, por nuestros CUERPOS!
besos mairina!
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